La UE anunció recientemente su intención de prohibir la venta de vehículos nuevos con motor de combustión interna (ICE) a partir de 2035. A principios de este mes, miembros del Parlamento Europeo respaldaron la propuesta, y la siguiente fase implica negociar la legislación final con los estados miembros de la UE, un proceso que aún no ha comenzado. Alemania se ha convertido en el primer país en oponerse a la medida.
El Ministro de Finanzas alemán, Christian Lindner, declaró que su país no daría su consentimiento al plan de la UE. Lindner explicó en un evento organizado por la asociación industrial BDI que todavía habrá segmentos de mercado para los motores de combustión, por lo que una prohibición general no es apropiada. Señaló además que su gobierno no apoyará el actual proyecto de ley europea, aunque Alemania seguirá siendo un mercado importante para los vehículos eléctricos. Queda por ver si otros países seguirán el ejemplo de Alemania.