Tesla está lanzando lo que llama una “actualización de software innovadora” para su controvertido sistema de conducción autónoma total (FSD). La actualización llegó después de mucha anticipación y promete mejoras significativas en la búsqueda de la conducción autónoma. Como es habitual, el director ejecutivo, Elon Musk, no se avergüenza del potencial de la actualización y la califica audazmente de "alucinante".
¿La diferencia clave esta vez? Tesla está desechando el manual de codificación tradicional. En cambio, dice que construyó la actualización en torno a un sofisticado sistema de 'red neuronal'; considérelo como una inteligencia artificial masiva y autodidacta modelada a partir del cerebro humano. Este cambio tiene como objetivo acelerar el progreso hacia el santo grial de los vehículos sin conductor.
Esta importante actualización, oficialmente conocida como FSD Beta v12.3, ahora está llegando a los propietarios de Tesla en todo Estados Unidos.
Es importante poner a FSD Beta en perspectiva. A pesar del nombre llamativo, Tesla enfatiza que la tecnología sigue siendo un sistema de asistencia al conductor de Nivel 2; no sustituye a un conductor atento. Los conductores deben mantener las manos en el volante y estar preparados para intervenir en cualquier momento: la seguridad sigue siendo primordial y tendrán que rendir cuentas si las cosas van mal.
Sin embargo, lo realmente notable es el progreso. FSD Beta continúa adquiriendo capacidades impresionantes, como hacer giros en U con confianza, cambiar de carril sin problemas e incluso manejar giros a la izquierda notoriamente difíciles y sin protección. Esta rápida evolución reciente sugiere que la red neuronal se está adaptando rápidamente, haciendo que el sistema en su conjunto sea más capaz.
El lanzamiento de esta actualización fue cuidadosamente orquestado. Los empleados de Tesla pusieron a prueba las versiones iniciales de v12 para garantizar una experiencia fluida para el cliente. Parece que esta rigurosa prueba dio sus frutos, y los usuarios comentaron sobre el manejo mejorado del sistema y la reducción de las dudas.
Si bien la autonomía total puede estar muy lejos, la incesante búsqueda de innovación de Tesla es innegable. Cada versión de FSD Beta acerca a la empresa un pequeño paso hacia un futuro en el que el volante sea opcional. Sin embargo, este avance en la tecnología también pone de relieve el debate en curso sobre los riesgos y responsabilidades potenciales que conllevan los vehículos autónomos. Y luego, está la implacable campaña publicitaria de Elon Musk, que -podría decirse- crea malas vibraciones y distrae tanto a los ingenieros como al público de los logros reales.